DESPERTARSE CON EL SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA

El síndrome de fatiga crónica no es como el insomnio que todos experimentamos de vez en cuando. Quienes padecen este síndrome se sienten abrumadoramente agotados, mientras que la enfermedad se alarga durante meses, incluso años, quitando vitalidad, fuerza y energía.

¿Cuáles son los síntomas?
El síndrome de fatiga crónica (SFC) comprende un grupo de síntomas asociados con el cansancio extremo. La persona que lo padece se siente demasiado cansada para llevar a cabo sus actividades normales y está fácilmente agotada sin motivo aparente. Otros síntomas con frecuencia incluyen dolor general, aun cuando la persona está acostada, mareos, cansancio mental, síntomas similares a la gripe, así como de infecciones frecuentes, dolores musculares y articulares, ansiedad y depresión, y una disminución de la libido.

¿Cuáles son sus causas?
No existe una única causa. Puede haber un número de factores implicados. Para muchas personas puede ser desencadenada por una enfermedad viral, como un resfriado o la gripe, o algún suceso estresante.  

¿Cuánto tiempo duran?
La duración de la enfermedad varía enormemente. Algunas de las personas se recuperan después de un año o dos, pero la mayoría tienen más probabilidades de hacerlo de tres a cinco años después de su inicio. Para otros, la enfermedad persiste aún más.

¿Cuáles son las complicaciones del síndrome de fatiga crónica?
Con frecuencia, la enfermedad de fatiga crónica viene con una enfermedad similar a la gripe. Estas infecciones virales o bacterianas pueden inhibir el hipotálamo lo que desencadena en disfunción del sueño.

Sueño agitado
La supresión del hipotálamo puede perturbar el sueño porque el cuerpo confunde sus ciclos de día y noche. Esta es la razón por la que es difícil dormir de forma profunda y alcanzar aquel sueño restaurador que ayude a recuperarse de la demanda diaria. La falta de sueño puede causar inmunosupresión, la cual a su vez puede traer infecciones intestinales y disminuye la absorción de nutrientes, lo que puede conducir a enfermedades crónicas y deficiencias de vitaminas y minerales.

¿Existe una cura?
Los tratamientos para el síndrome de fatiga crónica tienden a abordar los diferentes problemas asociados con la enfermedad, por lo tanto el tratamiento requiere ser individualizado para cada paciente. La medicación puede ayudar aunque generalmente requiere de terapias de apoyo. Por ejemplo, esto puede incluir cambios en el estilo de vida, de la dieta y el ejercicio, así como el asesoramiento para la salud mental y emocional, y terapias como tai chi, acupuntura y masajes.

Complementos nutricionales
Una buena nutrición es importante para todos, pero hay varias vitaminas, minerales y aminoácidos que lo son aún más para quienes sufren de fatiga crónica. En particular, las vitaminas C y D pueden ayudar a fortalecer el sistema inmunológico, mientras que las vitaminas del grupo B son especialmente importantes para ayudar a restaurar la energía que el cuerpo necesita para recuperarse. Un buen suplemento multivitamínico como Supradyn, puede ayudar a recargar los niveles de energía de los enfermos de fatiga crónica que, junto con el tratamiento médico, terapias de apoyo y cambios de estilo de vida, pueden jugar un papel importante en ayudar a aliviar la fatiga y establecer el camino hacia la recuperación.

Referencias
www.meassociation.org.uk/about/what-is-mecfs/
www.nhs.uk/conditions/Chronic-fatigue-syndrome/Pages/Introduction.aspx